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Reparaci贸n de da帽os por incumplimiento de deberes matrimoniales

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Autor: C贸rdoba, Marcos M.
Publicado en: LA LEY 03/04/2017, 03/04/2017, 4 – LA LEY2017-B, 253 – DFyP 2017 (mayo), 10/05/2017, 48
Cita Online: AR/DOC/860/2017
Sumario: I. S铆ntesis del caso.鈥 II. El derecho transitorio.鈥 III. Resarcimiento de da帽os con causa en incumplimiento de deberes matrimoniales.鈥 IV. Reparaci贸n.
I. S铆ntesis del caso
En vigencia del C贸digo Civil, un c贸nyuge promovi贸 juicio de divorcio vincular contra el otro, por la causal de injurias graves. En ello manifest贸 que su esposo la hizo blanco de todo tipo de calumnias e injurias, imput谩ndole la calidad de infiel y haciendo comentarios agresivos tanto en p煤blico como ante el grupo familiar. En su presentaci贸n encuadr贸 la conducta del demandado en lo previsto por el derogado art. 202 inc. 4 del C贸d. Civil.
Su marido respondi贸 la petici贸n solicitando su rechazo y articulando reconvenci贸n, exponiendo que su esposa era infiel. Solicit贸 que se declare el divorcio por culpa de la actora por las causales de adulterio, tentativa contra su vida, injurias graves y abandono voluntario y malicioso de parte de su esposa, en los t茅rminos de los derogados arts. 214 inc. 1掳 y 202, incs. 1掳, 2掳, 4掳 y 5掳 del C贸digo Civil, y reclam贸 la reparaci贸n del da帽o moral.
La actora solicit贸 se rechace de la reconvenci贸n y que se haga lugar a su demanda.
En su oportunidad procesal la sentencia de la primera instancia desconoci贸 las causales de divorcio denunciadas en la demanda y la reconvenci贸n, decret贸 el divorcio vincular por la causal contemplada por el art. 214 inc. 2掳 del C贸digo Civil sin culpa de las partes, decretando la disoluci贸n de la sociedad conyugal con efecto retroactivo a la fecha de notificaci贸n de la demanda y rechazando el reclamo por da帽o moral del reconviniente.
Apelaron el demandado reconviniente, quien sostuvo que la jueza fall贸 extrapetita en tanto critic贸 el r茅gimen del anterior C贸digo Civil sin hacer m茅rito de los respectivos intentos de acreditar las causales de divorcio; valor贸 err贸neamente la prueba respecto de la atribuci贸n de la culpabilidad y rechaz贸 sin fundamentos el reclamo del da帽o moral.
De su lado la actora se agravi贸 al decir que la juez no consider贸 acreditadas las injurias que atribuy贸 al demandado y se autolimit贸 ampar谩ndose en un criterio restrictivo para analizar la prueba de las causales y en la pronta derogaci贸n del sistema de culpas en ese entonces imperante.
Coincidieron ambas en sus quejas en cuanto la sentenciante aludi贸 a las reformas legislativas que en ese momento a煤n no estaban vigentes.
El expediente ingres贸 a la alzada en vigencia del C贸digo Civil y Comercial de la Naci贸n que derog贸 las causales objetivas y subjetivas del divorcio, aspecto que constituy贸 el contenido de la totalidad de los agravios de ambos apelantes.
La C谩mara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Miner铆a de la Segunda Circunscripci贸n Judicial, con asiento en General Pico, provincia de La Pampa, integrada por los jueces Horacio A. Constantino, Rodolfo F. Rodr铆guez y Roberto M. Iba帽ez, resolvi贸聽decretar el divorcio en forma incausada en los t茅rminos del art. 437 del C贸digo Civil y Comercial de la Naci贸n y condenaron a la actora reconvenida al pago de un monto dinerario en concepto de da帽o moral.
II. El derecho transitorio
De los considerandos
Al exponer sus consideraciones el juez Horacio A. Costantino invoc贸 a Moisset de Espan茅s, quien, en una antigua publicaci贸n, ense帽a que “dos son los principios que orientan la soluci贸n de los conflictos de leyes en el tiempo. El primero, la casi absoluta irretroactividad de la ley, que s贸lo reconoce como excepciones aquellas hip贸tesis en que el legislador, de manera expresa, ha considerado necesario dar efecto retroactivo a la nueva norma. El segundo, la necesidad de que la nueva ley tenga inmediata aplicaci贸n, a partir de su entrada en vigencia. Se sostiene que estos principios, rectamente entendidos, no se contradicen, sino que se complementan. La aplicaci贸n inmediata no es retroactiva, porque significa aplicaci贸n de las nuevas normas para el futuro, y con posterioridad a su vigencia; el efecto inmediato encuentra sus l铆mites, precisamente, en el principio de irretroactividad, que veda aplicar las nuevas leyes a situaciones o relaciones jur铆dicas ya constituidas, o a efectos producidos (…). Las relaciones o situaciones ya agotadas son regidas por la ley que estaba vigente en aquella 茅poca. Los problemas se originan con respecto a situaciones pendientes al momento en que se produce el cambio de legislaci贸n” (1). El juez Rodolfo F. Rodr铆guez, sorteado para emitir el segundo voto, dijo, sobre esta cuesti贸n, que coincidi贸 con el voto anterior respecto de la aplicaci贸n temporal de la ley, es decir, del C贸digo Civil y Comercial al presente caso. Agreg贸 que la sentencia de divorcio tiene car谩cter constitutivo, ya que es en s铆 misma necesaria para crear, modificar o extinguir situaciones jur铆dicas y por ello debe ser decretada aplicando la ley vigente al momento de su dictado.
Comentario
Es 煤til entonces indagar algo m谩s del desarrollo que el jurista argentino nombrado dio a la cuesti贸n de referencia. De eso resulta que Moisset de Espan茅s explica que “La relaci贸n procesal transforma sustancialmente la relaci贸n sustantiva inicial. Cuando se reclama ante los tribunales la aplicaci贸n de un derecho, se modifica la situaci贸n original y queda fijada una situaci贸n distinta, que debe ser juzgada de acuerdo a la ley vigente en el momento en que se trab贸 la relaci贸n procesal.(…) la modificaci贸n de la situaci贸n sustantiva originaria en situaci贸n procesal tiene importancia sustancial en el derecho de familia para el problema del divorcio, tema sobre el que se ha discutido mucho y que Roubier lo malentendi贸, porque con relaci贸n a una situaci贸n de divorcio dice: Como el divorcio se establece por una sentencia constitutiva, los elementos que cambian la situaci贸n jur铆dica reci茅n se integran cuando el juez dicta la sentencia. (…) En realidad, el juez cuando dicta la sentencia, aunque esa sentencia tenga car谩cter constitutivo, debe hacerlo con efecto retroactivo al momento en que se modific贸 la situaci贸n jur铆dica familiar por el reclamo donde se dice: “Se ha quebrado y decl谩rese el divorcio. (…) Es decir, la modificaci贸n de la situaci贸n tiene que ser juzgada por la ley vigente al momento en que se traba la litis y no al momento en que resuelve el juez. El juez en ese caso tiene que resolver sobre la situaci贸n jur铆dica modificada, no la situaci贸n de familia inicial, sino la situaci贸n de divorcio que se ha creado con la demanda.” (2)
No debe dejar de advertirse que diversa es la doctrina de la Corte Suprema a partir de la causa “D. l. P., V. G. y otro c. Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas s/amparo”(3). En el caso se consider贸 que encontr谩ndose la causa a estudio del tribunal, entr贸 en vigencia el C贸digo Civil y Comercial, aprobado por ley 26.994. La mencionada circunstancia sobreviniente ha tornado carente de significaci贸n actual el debate suscitado en el caso por estar referido a la validez de un precepto que al momento no se encuentra vigente y cuyo contenido material ha sido redefinido 鈥攁 partir de los nuevos paradigmas del derecho鈥 por el nov铆simo C贸digo Civil y Comercial. Por ello el Tribunal decidi贸 que correspond铆a atender a las nuevas normas que sobre la materia objeto de la litis se dicten durante el juicio. Doctrina jurisprudencial coincidente con la del fallo en comentario.
De lo expuesto resulta la controversia entre el fruto del proceso intelectual de la doctrina m谩s elevada y el pronunciamiento del tribunal de mayor jerarqu铆a de nuestro pa铆s, lo que debe motivar la atenci贸n futura de aquellos a quienes les corresponde la funci贸n de informar al legislador con el prop贸sito de alertar respecto de algunas cuestiones de derecho que deben ser corregidas, a efectos de la producci贸n de un derecho que provea elementos de certeza en cuanto a las consecuencias de los actos que en la oportunidad se deciden.
III. Resarcimiento de da帽os con causa en incumplimiento de deberes matrimoniales
De los considerandos
El juez Horacio A. Constantino, autor del primer voto de la sentencia en comentario, expone que la doctrina discute si la transgresi贸n del deber moral de fidelidad matrimonial permite que el c贸nyuge v铆ctima de la infidelidad reclame al responsable el resarcimiento del da帽o moral. Ilustra informando que Benjam铆n Mois谩 se pronuncia a favor de la procedencia del resarcimiento del da帽o. Agrega que Zannoni ha afirmado que si el matrimonio se disuelve por causas realmente imputables a uno de los esposos, ‘no debe ser indiferente para el Derecho la situaci贸n gravosa que sufre quien no dio causa al conflicto, porque eso ser铆a atentar contra un principio general del derecho, el naeminen laedere’, y complementa lo sostenido con el pensamiento de Osvaldo O. Alvarez quien afirma que la eliminaci贸n de las causales subjetivas del divorcio vincular no obsta a la reparaci贸n, en la medida en que se constituya una conducta antijur铆dica; de donde la misma posibilidad de lograr el resarcimiento del da帽o moral ocasionado por el adulterio es viable en el proyecto de reforma del C贸digo Civil unificado. No se hablar谩, entonces, de causales subjetivas de divorcio sino de afrentas: “…la persona humana lesionada en su intimidad personal o familiar, honra o reputaci贸n, imagen o identidad o que de cualquier modo resulte menoscabada en su dignidad personal puede reclamar la prevenci贸n y reparaci贸n de los da帽os sufridos”.
As铆, al compartir estos argumentos y atendiendo a los principios generales de la responsabilidad civil, el juez entendi贸 que el da帽o moral ocasionado por la conducta del c贸nyuge que no respeta los principios en los que se basa el matrimonio debe repararse.
La confecci贸n del segundo voto le correspondi贸 al juez Rodolfo F. Rodr铆guez, quien advirti贸 que la doctrina se ha dividido en cuanto a la procedencia del da帽o moral en el divorcio, siendo el eje central de esa discusi贸n la derogaci贸n del deber de fidelidad en el matrimonio, que la nueva normativa s贸lo lo ha legislado聽 como un deber moral. Agreg贸 su postura al respecto que relaciona directamente en el an谩lisis del da帽o moral a luz de todas las normas que impregnan la responsabilidad civil por da帽os en el nuevo ordenamiento en su conjunci贸n con el plexo constitucional. Por ello es que puntualiz贸 la discusi贸n sobre el elemento “antijuridicidad”. Alerta el magistrado en cuanto a que el nuevo C贸digo estipula que cualquier acci贸n u omisi贸n que genere un da帽o es antijur铆dica, salvo que est茅 justificada, por lo cual se protegen los intereses que sean dignos de tutela jur铆dica, aunque en algunos casos no tengan cabida en las normas expresas. Es claro que el propio art. 19 de la Constituci贸n Nacional estipula que se puede actuar libremente en la medida que no se da帽e a terceros (alterum non laedere). Aclara el juez Rodr铆guez en cuanto a que el comportamiento merecedor de sanci贸n no est谩 dado por el hecho del divorcio, sino por el obrar nocivo para el otro c贸nyuge, habiendo un factor subjetivo de responsabilidad.
Comentario: incumplimiento de los deberes conyugales y da帽o
Tiempo atr谩s sostuve que alguna doctrina ha expresado que reconoce el alto valor axiol贸gico de los deberes conyugales, “pero al receptarse un r茅gimen incausado de divorcio, su incumplimiento no genera consecuencias jur铆dicas”. A efectos de controlar la razonabilidad de la doctrina expuesta recurr铆 en primer lugar a la ley, para evitar con ello conclusiones contra legem, advirtiendo que el C贸digo Civil y Comercial ordena que cualquier acci贸n u omisi贸n que causa un da帽o a otro es antijur铆dica, si no est谩 justificada; y que la violaci贸n del deber de no da帽ar a otro, o el incumplimiento de una obligaci贸n, da lugar a la reparaci贸n del da帽o causado (arts. 1716 y 1717, CCyC). El mismo cuerpo normativo impone deberes a los c贸nyuges en su art. 431 al establecer, bajo la denominaci贸n de “asistencia”, que “Los esposos se comprometen a desarrollar un proyecto de vida en com煤n basado en la cooperaci贸n, la convivencia y el deber moral de fidelidad. Deben prestarse asistencia mutua”. Revisando el conjunto normativo del derecho positivo a efectos de interpretar “las palabras de la ley”, arm贸nicamente “conformando una norma con el contenido de las dem谩s, pues sus distintas partes forman una unidad coherente”, verificamos la existencia de regulaciones de cuya expresi贸n resulta cu谩ndo es que la ley聽 hace excepci贸n, es decir cu谩ndo la ley inhibe la aplicaci贸n de una norma. En este caso de aquellas que imponen el deber de no da帽ar y su consecuente reparaci贸n. As铆 es que, como ejemplo, el art. 401 del CCyC establece que no hay acci贸n para reclamar los da帽os y perjuicios causados por la ruptura de la promesa de matrimonio. Cl谩usula no prevista respecto del art. 431 del CCyC. Si la ley no crea excepci贸n, habiendo podido hacerlo, no puede crearse por invocaci贸n interpretativa, pues interpretar no es hacer la norma, sino desentra帽ar su exacto significado aplicando las reglas que provee la ley misma.
Agregamos que el art. 1738 CCyC expone que la indemnizaci贸n “Incluye especialmente las consecuencias de la violaci贸n de los derechos personal铆simos de la v铆ctima, de su integridad personal, su salud psicof铆sica, sus afecciones espirituales leg铆timas y las que resultan de la interferencia en su proyecto de vida”.
De lo expuesto se concluye que el r茅gimen de responsabilidad civil resulta de aplicaci贸n a las relaciones de familia en todo aquello que no encuentre limitaci贸n en norma expresa en contario. Ninguna duda cabe que al establecerse el divorcio incausado, los incumplimientos a deberes conyugales no inciden en ello pero no es extensivo a las consecuencias de la responsabilidad civil, salvo en los casos previstos en la ley. (4) Es de inter茅s escuchar a Picasso en su afirmaci贸n “En la responsabilidad extracontractual, donde la antijuridicidad se configura por la violaci贸n del deber general de no da帽ar, el factor de atribuci贸n no depende de la extensi贸n de lo debido…” (5) la doctrina judicial informa que “el da帽o consiste en la lesi贸n a un inter茅s simple, merecedor de tutela, que priva al sujeto de la facultad de su actuar l铆cito, es decir, no reprobado por el derecho”.(6) Ense帽a Gald贸s que “…no es exigible que el inter茅s tenga categor铆a de derecho subjetivo ya que 麓se protege al inter茅s l铆cito, aunque no surja de norma legal o convencional, pero a condici贸n de que sea un inter茅s l铆cito, cierto y de magnitud o relevancia麓 Se trata de los intereses “simples” (por no gozar de un reconocimiento legal espec铆fico) siempre y cuando no sean en s铆 ileg铆timos, 麓no est茅n repudiados por el derecho麓(7). Siendo relevante lo que el mismo autor expone en relaci贸n a que “El denominado da帽o moral comprende todas las repercusiones no patrimoniales… los derechos personalismos de la v铆ctima, su integridad personal, su salud psicof铆sica, sus afecciones espirituales leg铆timas y la interferencia de su proyecto de vida o plan existencial vital de la persona. Se trata, en definitiva, de las amplias derivaciones de la lesi贸n de los derechos personal铆simos o de la personalidad cuando se afecta la plenitud de la vida, su dignidad (como lo prev茅n los arts. 51, 52 y concs.) o la vida privada (como dice el art. 1770), la integridad corporal o incolumnidad psicof铆sica, la intimidad, el honor, etc茅tera. La referencia del texto a las afecciones espirituales leg铆timas le confiere al da帽o moral un contenido amplio, abarcativo de todas las consecuencias no patrimoniales. En ese sentido ha descendido notoriamente el 麓piso麓 o 麓umbral麓 a partir del cual las angustias, molestias, inquietudes, zozobras, dolor, padecimientos, etc茅tera, determinan el nacimiento del da帽o moral, acentu谩ndose la protecci贸n de la persona humana. Incluso el eje ha girado desde el inicial 麓precio del dolor麓 al actual 麓precio del consuelo麓 lleg谩ndose tambi茅n a sostener la existencia de 麓da帽os morales m铆nimos麓 en base a la constitucionalizaci贸n de la tutela de la persona humana. (8)
A efectos de comprender la motivaci贸n del legislador al imponer la antijuridicidad del da帽o, resulta 煤til recordar que el deber, considerado como g茅nero comprensivo de obligaciones, y por el contenido econ贸mico de estas 煤ltimas, consiste en un v铆nculo que sujeta a hacer o a abstenerse de hacer algo, previamente establecido por precepto de la ley o por acto voluntario. La obligaci贸n puede ubicarse dentro de la categor铆a de deberes jur铆dicos, conteniendo notas distintivas que la particularizan. El concepto jur铆dico de deber tiene categor铆as espec铆ficas que las distinguen entre s铆. “El deber jur铆dico es un concepto gen茅rico, que ha sido definido como la necesidad de ajustar una conducta a los mandatos contenidos en una norma jur铆dica” (9) Es caracter铆stica distintiva de los deberes que no son obligaciones su amplio respeto a valores morales, sociales, y, en casos, religiosos. Cabe destacar que en la relaci贸n matrimonial, como especie del g茅nero que comprende a todas las de familia, es precisamente el contenido moral lo que tipifica las obligaciones y otros deberes que de ella resultan. Ello en virtud del comportamiento que la ley espera de los sujetos involucrados en esa relaci贸n. Lo dicho no excluye este 谩mbito respecto al deber de obrar probo; por el contrario, lo vigoriza. El v铆nculo familiar, ya sea matrimonial u otro, no constituye una vacuna contra la responsabilidad; por ello consideremos que cualquier acci贸n u omisi贸n que causa da帽o a otro es antijur铆dica, si no est谩 justificada (art. 1717, CCyC), siendo causas de justificaci贸n las que excluyen la antijuridicidad, es decir, supuestos de excepci贸n que permiten afectar intereses ajenos sin reproche legal, y en ello se enuncia a la leg铆tima defensa y el estado de necesidad, siendo tambi茅n invocada pero en otro 谩mbito jur铆dico la obediencia debida donde “el primer elemento o presupuesto de la responsabilidad civil es la acci贸n u obrar humano, conducta o comportamiento que, dados los restantes elementos, engendra la obligaci贸n de reparar. Acci贸n para el derecho no es cualquier comportamiento humano, ‘sino s贸lo la conducta del hombre manifestada a trav茅s de un hecho exterior'”. El hecho simplemente ps铆quico o interior escapa al control del derecho. La acci贸n puede asumir dos formas diversas: una positiva y una negativa; puede consistir en un hacer o en un no hacer (10). Explica Mosset Iturraspe que la acci贸n, presupuesto de la responsabilidad, puede asumir una forma negativa: la omisi贸n o abstenci贸n antijur铆dica (11) D铆ez Picazo define la “responsabilidad” como la sujeci贸n de una persona que vulnera un deber de conducta impuesto en inter茅s de otro sujeto a la obligaci贸n de reparar el da帽o producido. (12)
Producida la violaci贸n del deber de no da帽ar a otro, la ley habilita, mediante el art. 1716 del CCyC, la reparaci贸n del da帽o causado, organizando la funci贸n resarcitoria con atenci贸n a los factores de atribuci贸n de responsabilidad que son los que califica y clasifica como objetivos, aquellos en que la culpa o el dolo resulta irrelevante a los efectos de atribuir responsabilidad; y los subjetivos, resultantes de la “culpa” y del dolo. La ley determina que la culpa consiste en la omisi贸n de la diligencia debida seg煤n la naturaleza de la obligaci贸n y las circunstancias de las personas, el tiempo y el lugar, comprendiendo la imprudencia, la negligencia y la impericia. El dolo queda configurado por la producci贸n de un da帽o causado intencionalmente o por indiferencia en intereses ajenos. Lo dicho debe complementarse con que la responsabilidad es objetiva cuando el sujeto debe obtener un resultado determinado.
Es responsable el sujeto sobre quien recae la obligaci贸n de prevenir o de resarcir esas secuelas, el cual debe suministrar alguna respuesta jur铆dica con motive del peligro o del da帽o para otros. (13)
IV. Reparaci贸n
La obligaci贸n de resarcimiento es el objeto de la responsabilidad civil. Las funciones de la responsabilidad civil tradicionalmente han sido cuatro: la afirmaci贸n de la potestad del Estado, la sanci贸n, la prevenci贸n y el resarcimiento. La funci贸n que hoy prevalente es la resarcitoria, la tutela de la v铆ctima. El sistema de la responsabilidad, civil se funda sobre una regla muy amplia, una cl谩usula general de responsabilidad que en el Derecho italiano est谩 contenida en el art. 2043 de su Codice Civile, seg煤n el cual cualquier acto doloso o culposo que provoca a otro un da帽o injusto obliga a quien ha cometido el acto a resarcirlo. (14)
Sostiene Basset que seg煤n la doctrina se ha permitido que en los sistemas continentales se pase de una posici贸n restrictiva sobre la admisibilidad de los da帽os y perjuicios en la familia a una posici贸n amplia. Tal lo visto en las concepciones previas de la familia, como uni贸n perdurable fundada en el matrimonio, no hab铆a te贸ricamente cabida posible para la exigencia de resarcir da帽os y perjuicios entre sus integrantes. (15)
Lucila C贸rdoba explica que este proceso tom贸 mayor vigor a partir de la vigencia de las normas del derecho matrimonial que causaron una menor estabilidad de tales v铆nculos. Ello como consecuencia de la facilidad en la disoluci贸n del v铆nculo que provoca, en casos, que si la v铆ctima de un da帽o que le ha causado su c贸nyuge no es reparada y 茅ste decide unilateralmente la disoluci贸n del matrimonio, luego de cumplida la prescripci贸n liberatoria queda en su patrimonio aquello que por derecho resultante del da帽o le corresponde a la v铆ctima y de lo que no va a poder valerse para que su da帽o se repare mediante los tratamientos necesarios, o para que su capacidad productiva sea sustituida por las indemnizaciones; o para que sus afecciones 铆ntimas resulten menguadas. (16)
Importante doctrina sostiene que estas muchas teor铆as convergen en que las familias se han fragilizado, sus integrantes se han enajenado o distanciado jur铆dicamente hablando y, como tal, la emergencia del derecho de da帽os y perjuicios por los da帽os ocasionados en las relaciones familiares parece plausible. La falta de condena social llama a la Justicia para restablecer un orden moral perdido. (17)
Los presupuestos b谩sicos de la responsabilidad civil est谩n dados por la acci贸n, la antijuridicidad, el da帽o, la relaci贸n causal y la presencia de un factor de atribuci贸n. (18)
Todo ello encuentra suficiente fundaci贸n en el derecho positivo tanto durante la vigencia del C贸digo Civil, hoy derogado, como del C贸digo Civil y Comercial vigente, ya que ambos contienen el principio que ordena no da帽ar, sin establecer excepci贸n en la relaci贸n conyugal. La diferencia resulta de la mayor armon铆a existente en el di谩logo de normas en el vigente respecto del derogado, ya que la modificaci贸n producida en el sistema de divorcio, tal la doctrina antes expuesta, causa mayor inestabilidad del v铆nculo matrimonial acrecentando la posibilidad de falta de reparaci贸n futura de da帽os. (19)
(1) MOISSET DE ESPAN脡S, Luis, “Irretroactividad de la ley y el nuevo art. 3, C贸digo Civil. Derecho Transitorio”, Universidad Nacional de C贸rdoba, Facultad de Derecho, C贸rdoba, 1976.
(2) MOISSET DE ESPAN脡S, Luis, “Seminario Permanente de Investigaci贸n del Derecho de la Persona Humana, Familia y Sucesiones”, Instituto de Investigaciones Jur铆dicas y Sociales Ambrosio Lucas Gioja, Universidad de Buenos Aires, 25 de abril de 2016.
(3) CS, “D. l. P., V. G. y otro c. Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas s/amparo”, del 06/08/15, LA LEY, 2015-E, 194.
(4) C脫RDOBA, Marcos M., “Da帽os y Familia”, LA LEY, 2016-A, 1159.
(5) PICASSO, Sebasti谩n, “Comentario al art. 1716 en C贸digo Civil y Comercial de la Naci贸n Comentado”, LORENZETTI, Ricardo L. (dir.), Ed. Rubinzal-Culzoni, Bs. As., t. VIII, p. 354.
(6) SC Buenos Aires, “Pensa, Ana J. c. Tristan, Fernando J.”, del 19/02/02, Ac. 75.617, por mayor铆a, Abeledo-Perrot, N潞 14/79733.
(7) GALD脫S, Jorge M., “Comentario al art. 1737 en C贸digo Civil y Comercial de la Naci贸n Comentado”. LORENZETTI, Ricardo L. (dir.), Ed. Rubinzal-Culzoni, Bs. As., t. VIII, p. 476.
(8) GALD脫S, Jorge M., “Comentario al art. 1738 en C贸digo Civil y Comercial de la Naci贸n Comentado”, cit., p. 485.
(9) CAZEAUX, Pedro N. – TRIGO REPRESAS, F茅lix A., “Compendio de Derecho de las Obligaciones”, Librer铆a Editora Platense, La Plata, 1996, 2da. edici贸n, p. 5.
(10) MOSSET ITURRASPE J., “Responsabilidad por da帽os”, Ed. Ediar, Buenos Aires, 1979, t. I, ps. 9-10.
(11) MOSSET ITURRASPE J., “Responsabilidad por聽 da帽os”, cit., p. 29.
(12) D脥EZ PICAZO, Luis y GULL脫N, Antonio, “Sistema de derecho civil”, Tecnos, Madrid, Espa帽a, 1989, vol. II, p. 591.
(13) ZAVALA de GONZ脕LEZ, Matilde, “La responsabilidad civil en el nuevo C贸digo”, Alveroni, C贸rdoba, 2015, t. I, p. 16.
(14) ALPA, Guido, “Manuale di Diritto Privato”, Cedam, Padova, 2007, quinta edizione, p. 876.
(15) Ver BASSET, 脷rsula C., “Responsabilidad endofamiliar; perspectivas y prospectivas”, Anuario Uruguayo Cr铆tico de Derecho de Familia y Sucesiones, 2013-I, ps. 9-23.
(16) C脫RDOBA, Lucila, su conferencia en “Aspectos del Nuevo C贸digo Civil y Comercial de la Naci贸n”, Legislatura de la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, 9 de octubre de 2015.
(17) Ver BASSET, 脷rsula C., “Responsabilidad endofamiliar: perspectivas y prospectivas”, cit.
(18) Bustamante Alsina, Jorge, “Teor铆a General de la Responsabilidad Civil”, Ed. Abeledo Perrot, Bs. As., 1989, 6ta. edici贸n, p. 21; Bueres, Alberto, “Responsabilidad Civil de los M茅dicos”, Ed. Hammurabi, Bs. As., 1992, p. 123. http://maestrosdelderecho.com.ar/jurisprudencia-ydoctrina- codigo-civil-y-comercial-divorcio-danos-y-perjuicios. CNCiv., sala H, “S., J. J. c. G., M. M. s/divorcio y da帽os y perjuicios”, del 21/04/16, DFyP, 2016 (octubre), 48; cita La Ley online: AR/JUR/21481/2016.
(19) C脫RDOBA, Marcos M., “Da帽os y deberes matrimoniales”, Revista de Derecho Privado y Comunitario, Derecho de Familia-II, Rubinzal-Culzoni. Santa Fe, 2016, ps. 355/376.

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